No hay ouija que aguante al espíritu navideño. Te reúnes con un grupo de familia o de seres queridos. Pones tu índice en el vasito invertido e invocas con los ojos cerrados y muy concentrado a esa ánima del año nuevo para que te reconforte y te coma la oreja. Para que olvides que te quedan por delante once meses salvajes y despiadados. Pregunta a ese ectoplasma si este año que se fue hizo algo para mejorar nuestras simples vidas llenas de huesos y vísceras. El esoterismo es la religión de los pobres. A mí me molan los viajes astrales aunque, ver mi cuerpo abajo mientras floto, de da un poco de desasosiego. Si me dan ganas de mear ¿cómo hago? ¿desde abajo hacia arriba o al revés? Lo sobrenatural es un sindiós que me trae de trastocada cabeza.
El futuro era ésto u otra cosa. Aunque si ahora es ya se acabó el futuro. Es un dios que nadie ve - como todos-. Ahora entiendo a toda su feligresía. Todos los sacrificios que hacen en su nombre ¿para qué? Asesinamos el tiempo para que llegue el momento justo de analizarnos y ver que lo que nos mola es el pasado. Estamos preparados para ser unos terroristas de la nostagia y quemar con napalm retro a todo cristo que se nos cruza en nuestro camino. El presente es un pasado imperfecto que nos hizo crear el futuro simple. Pasad de la mediocridad del ahora ya. Sentaos a contemplar vuestro pasado en bucle. Es lo que hacemos. Si nos encanta ver la mierdas de Pretty Woman y LoveActually una y otra vez. No sé de qué coño nos quejamos.
No tengo derecho a amargar la vida de nadie y, por la misma razón, no quiero que me obliguen a tomar la alegría como alternativa a cualquier estado de ánimo que se encuentre en los márgenes de una falsedad revestida de leds. No quiero ser un enemigo a batir pero no encuentro trinchera lo suficientemente profunda para esconder la vergüenzas ajenas y propias que me produce todo este hastío de días que cada año se hace cada vez más largo e interminable. Hasta que Mariah Carey no esté en búsqueda y captura ésto no lo cambia ni Dios reseteado.
Mi asistente virtual es un eco sin respuesta. Externalizamos sentimientos y sufrimientos con la cabeza hacia abajo como esperando un tiro de gracia digital. Que griten y giman otros siempre y cuando nos dejen poner una venda de sangre en los ojos. Ahora un algoritmo sustituye al biorritmo basado en los tres aspectos del supuesto rendimiento humano: Físico, emocional e intelectual: Una santísima trinidad de mierda que no son más que palabras corrompidas a partir de un calendario de adviento . Podéis seguir preguntando a Alexa. Ella inventará respuestas para tranquilizar nuestras ignorancias y la oscura sabiduría los que manejan las fibras (antes hilos) de todo éste embrollo, antes llamado realidad.
Un acto de supervivencia puede ser estar diluido como uno más en un tranquilo mar de muchedumbre. Parece que, siempre estoy mirando atrás por un retrovisor, danzando lentamente al compás actual del ruido y la furia. Lo real, lo inventado y lo realizado son tres de las incógnitas de nuestra memoria. Sobrevivimos por encima de la insignificancia y aún así, creamos una historia escrita en papel pautado que muchas veces emborronamos. Ser imperfecto es sobreponerse. Es campear el temporal de la trágica felicidad de lo que se nos viene encima estos días.
Mis arrugas de expresión no significan nada. Son líneas paralelas y perpendiculares que se entrecruzan sin un destino claro. Van y vienen. Se miran desde la lejanía pero nunca se tocan ni se abrazan. Ahora es el tiempo de la anti asertividad lacada de falsa solidaridad. Las expresiones son explosiones reales o figuradas. Nos dicen que es mejor no reir, no llorar, no gritar, no besar, no emocionar, no sufrir, no vivir para que esas arruguitas tarden más tiempo en salir. Y así vamos con nuestra cara de palo con astillas perfectamente exfoliada. Reprimimos y contenemos nuestros éxtasis compartidos, fingidos o no. No vaya a ser que nos salga una pata de gallo por un descuido.
Cuando te dicen ¿Cómo estás?. Lo primero que me sugiere es decir: ¡Pues anda que tú ! Lo segundo es poner énfasis en una rutinaria letanía para contestar un "estoy bien" Es la mejor respuesta para ocultar una realidad que no debe ser centro de atenciones cortarollos. Lo que hay detrás de una puerta que se cierra detrás de ti a nadie le importa. Si lo exhibes, por lo menos que sea bajo una buena remuneración en negro (pagar impuestos son de putos rojos). Pero, si tu vida es una mierda, te lo tienes que comer y asumir. Tendrás que seguir pensando en vidas mejores e imposibles y en universos alternativos que te masajeen la espalda. Tendrás que buscar personas que sean condescendientes contigo y que te sepan que Los Miserables es algo más que un musical que, antes fue una novela decimonónica de discutible calidad literaria. Que ¿Cómo estamos? Pues de puta madre: Disfrutando de los pájaros y las flores.
VINCE CLARKE - THE LAMENTATIONS OF JEREMIAH (2023)
Amor y otras mierdas. Pensé la cantidad de veces que se toma este término mecánicamente en vano. Todo lo hacemos por amor (¡Ja!): En los guisos ponemos amor. Somos el amor de cualquier vida inconclusa e incluso odiamos por amor. Externalizamos el amor convirtiéndolo en un emoticono para que los demás amen por nosotros. La pereza es más fuerte que el amor. Hacer el amor es una recreación de suaves, tiernos y asépticos cunilingus con vistas al futuro. Follar por follar es la secreción fluida del día a día. La alegre liberación de los precoces y la fantástica entelequia de los seniors. El objetivo es no convertirnos con el tiempo en tristes y dóciles máscotas emocionales que se dejan vivir. Que las otras mierdas no ensucien más de lo debido.
Más razón que un santo con razón. Oí decir mientras el silencio invadía el ambiente. Nuetras mentes, en ese momento, abrazaban el anatema más combativo. Pero ¿qué hicimos? callar, no actuar, no hablar. Decidimos que lo mejor es que se tirasen al abismo del pensamiento único. Dicen que la verdad es la primera víctima de todas las guerras. Pero ¿qué es y quién decide la verdad? Nuestras guerras íntimas se nutren de subjetividades que crean opiniones naufragando en un mar de verdades, medias verdades y verdades virtuales. Y qué no. Que por mucho que me razonen las excelencias del fútbol, os lo podéis meter por donde amargan los pepinos. Naturalmente, empezando por el balón. ¡Aupa Emirates!
Hacia la oscuridad vamos sintiendo los azotes de los crepúsculos. Se agotan las brasas de las barbacoas. Ya hay piscinas verderonas cuyos efluvios nos evocan la otoñal putrefacción de unas castañas caídas, solas y perdidas en la hojarasca seca. Granadas chorreantes que nos ensucian de forma indeleble el paso de una estación sin transbordo. Hay calabazas tristes que huyen de los disfraces porque lo que quieren es ser ignoradas de una puta vez. Desean volver a ser simples curcubitáceas sin necesidad de dar gracias a la acción del efímero estrellato anual obtenido por costumbres anglófilas de medio pelo.
Mientras tanto, aquí, todo se resume -¡hay que joderse!- en aguantar una y otra vez el puto cambio de hora de rigor. Del Fuck Friday hablamos en otra ocasión.
Lo siguiente no existe ¿Qué es lo siguiente? ¿Es una catástrofe mayor indefinida? ¿Es un placer indescriptible que nos enmudece y nos impide hablar con adjetivos descriptivos concretos? Pues creo que es simplemente cuestión de pereza y vaguería absoluta. No nos sale de los cojones parar un momento y pensar en alguna simple hipérbole. Estamos esperando que cualquier papanatas mediático saque un anglicismo de nuevo cuño para meterlo en nuestras conversaciones. Uno que sustituya las exageraciones pasadas de vuelta con un flow que barnice nuestra podredumbre lingüistica:
No es que únicamente seamos gilipollas somos the next.
A veces en la soledad del salón veo alguna película europea que sé, de antemano, que no escupirá a mi frágil inteligencia. Aún así esa habitual congoja siempre me humedece la mirada. No es que me disguste lo que vea. Simplemente es que me importa una mierda y, en ese momento, no hay nada que me haga disfrutar ni goce que me invite a recordar. Simplemente, espero y deseo, que en un futuro este nebuloso momento, no se convierta en una falsa nostalgia, fragmentada e ilusoriamente inventada que repetiré hasta la atea extremaunción a mis venideros cuidadores. Los mismos que, posiblemente, después de conocerme, quizá, pidan una baja voluntaria por estrés y ansiedad.
La mejor versión de nosotros es la .0 No hay ninguna release ni actualización posible que nos haga cambiar acorde con los tiempos que vivimos. Ahora parece que necesitamos tener un espejo en el que mostrarnos y fingir una sonrisa floja que se proyecte a los demás. La mala hostia no vende y, por eso, necesitamos, todas las mañanas, escarbar en una nube de mediática estupidez y actualizarnos a una versión 0.01 que, realmente no nos cambia el sistema operativo y, simplemente, maquilla un problema de autoestima que espera la 0.02 como mínimo.
El olor a comida en la ropa nos delata. Generalmente estos efluvios van acompañados de sesiones largas o cortas, pero intensas, en las cuales, nadamos en un mar de placeres culpables. Un auténtico desbarre descontrolado. Da igual que sea ramen, pad thai, sopa de wonton, chuletón, arroz con cosas o menú de sidrería.Las fragancias que nos llevamos a casa es el mejor marketing que pueden hacer estos establecimientos. Estamos preocupados por el posible espionaje que nos hagan desde los tiránicos smartphones pero nunca reparamos en las fragancias que nos incrustan y que nos llevamos a casa perdurando en el tiempo. Suficiente para hacernos recordar aquello de que si un programa de 30 grados, con suavizante, lejía de color, detergente y programa sintético, sería capaz de llevarse toda aquella resaca de culpabilidad y buenos propósitos inútiles futuros de "no lo volveré a hacer" Solución: Siempre quedará el servicio a domicilio y comer en pelotas. Una buena ducha es el mejor reseteo. Un emocionante volver a empezar.
Las páginas se pasan sólo si las has leído y tienes un mínimo de comprensión lectora ( una entelequia hoy en día ) A veces, bajo una tenue luz indirecta pretendemos prestar toda nuestra atención a un texto que, sin ser extremadamente intenso, nos provoca un placentero sopor cuya prolongación es mucho más placentera que lo que intentamos leer. Pasar página está bien si marcamos en esas hojas los instantes que no aportan nada a la trama pero que nos hacen creernos felices porque nos lleva a una especie de felicidad introspectiva. Además marcando la página antes de pasarla siempre mantenemos vivas esas sensaciones y volveremos a ellas como si fuese una especie de narcótico refugio emocional. Por eso, no pasad páginas tan a la ligera. Os estáis perdiendo algo que Instagram en su puta vida os dará.
La gente es muy fea. Este comentario nihilista es una verdad tan absoluta como que no hay ningún dios. Solo tenemos que levantar la cabeza de las putas pantallas y darnos cuenta de lo que tenemos enfrente o a los lados.Tenemos personas etiquetadas, con likes en sus espaldas que se dejarían sodomizar por una suscripción para que su ejército de pesebristas les sigan y persigan salivando sin llegar a lubrificar absolutamente nada. Creamos gente fea por lo que hacen, son y su aspecto. Todo hay que decirlo. Solo hay que ver los caretos de insustancial humo de vida transcendente. Eso afecta y, si encima, eres runner te hace gilipollas encima de muy feo.
Después de cada orgasmo
me sumerjo en un profundo acantilado gris empujado por un tormentoso
vendaval de lágrimas. Debería ser una fiesta de disfrute y puro
hedonismo (placer es una palabra tabú) pero, es una oscura y vacía
caída sin red a una oscuridad de recuerdos. Quizá me complico la vida.
El amor propio, como la autoestima, debería ser el arranque que invite a
afrontar la exclusividad de un nuevo día como si fuese la única verdad
verdadera y real. La realidad es que hay muchos días únicos y que no hay
que pensar cómo te sentirás después de después. Son de
las primeras cosas que se intuyen más que aprenden en la tiránica pubertad. Joder. No
digáis que también hay que quedar bien y poner excusas ante
los autogatillazos que, también existen ¿eh? Como creo que decían los Beatles "el fornicio (o vivir), es fácil si tienes los ojos cerrados (y no te da por mirar abajo diría yo)" También hay que recordar esos versos del soneto "Miré los muros de la patria mía" donde dice aquello de "...mi báculo más corvo y menos fuerte". El autor lo búscais. Justificad el estar todo el puto día con el móvil para no ver nada y asimilar menos.
LAMARAVILLOSAORQUESTADELALCOHOL- HABLAR SIN LEÍSMOS (2023)
¿Qué mierda es la ley de vida ? ¿Quén ha promulgado y en nombre de quién esa ley? ¿Somos tan gilipollas de haberla aceptado sin haber leído la letra pequeña? Lo que es más grave e inexplicable: ¿Por qué razón esta puta coletilla forma parte de nuestras respuestas más vergonzantes al saber que, en realidad, tenemos miedo a contestar de algo inexplicable. Hay tantas vidas como personas e izquierdas. ¿Esa ley de vida aplica a la mía o a todas? ¿También a quién quiere salirse de esta rueda de hamster aplica esta ley?. Yo pienso que solo es una exaltación anímica de plañideros/as metidos en un laberinto anímico del cual no saben salir. Mejor decir: "Es una putada lo tuyo pero quiero que sepas que hagas lo que hagas y te pase lo que te pase, siempre, siempre, estaré ahí". Punto.
Qué difícil es cambiar de número gramatical. Me imagino que será como cambiar de sociedad anónima a limitada o viceversa. Seguir pensando en plural para intentar cambiar la realidad es como fantasear una cópula con unicornios. Asumir nuestro número va más alla de indicar valores que indiquen características de electrones en los átomos. Somos más sencillos y más infinitamente complicados. Solo hay que sentarse una tarde en casa, ver una película, comentar alguna nimiedad en voz alta y veras qué número gramatical eres. Y lo más importante, ¿es el número que quieres ser? Yo sin duda dentro de las dudas elijo pantalla grande sin soledad sonora.
Dejarse vivir a velocidad de crucero cuando un día más otro son dos pero suman uno. Sabiendo que las olas de calor añaden un plus de sudor corporal añadido en aquellos solidarios que usan el agua lo justo. Pasar por delante de ellos es dejarse morir. Es como suicidarse por donde no cubre. Si es un esporádico y maldito runner que se te cruza, ya sabes el tsunami que te viene. Pero si es un habitual en un ascensor a las ocho de la mañana ahí ya jugamos en otra liga. Joder, puto imbécil, quiero seguir dejándome vivir y tú me lo impides terrorista de hammam
Cuando las fotos aleatorias te recuerdan otra era. Porque antes era y ahora es un compendio de imágenes que te taladran la memoria. Esa tiranía random viaja en el tiempo jugando con una nostalgia ya suficientemente devaluada y reinventada por recuerdos fragmentados. Posiblemente te llegarán fotos de aquel concierto en el que estuviste y no te enteraste de nada porque estabas moviendo a un lado y otro el puto móvil para sacar una imagen mierdera de un escenario que estaba a doscientos metros. Eso sí, se te dió como hongos joder al personal que estaba a tu lado. Va por ti, tío mierda. No cambies nunca porque es imposible.
En mis reuniones de comunidad de vecinos es difícil ir sin tener una licenciatura o un grado superior en arquitectura, luminarias, derecho, económicas o biología micológica. A veces voy con mi sillita, pues no hay asiento para todos en la sala multiusos, y me pongo en el lugar más apartado de la mesa de gobierno donde se toman todas las decisiones y que formatearán las futuras derramas que marcarán nuestro destino en lo universal.
Empiezo a escuchar argumentos de unos y otros. Lo único que hacen es pisotearse los turnos de palabra porque siempre quieren hablar de lo que a ellos únicamente les importa y, si está involucrada su camada o su pollada, pues peor todavía. No hay mejor argumento y escudo humano que involucrar en tus mierdas vecinales a tus cachorros. Es algo imbatible que enardece todos los ánimos.
En estas reuniones cada vez me hago más pequeño ante el alarde oratorio del presidente, vicepresidente, gestor de gastos y administrador. Es acojonante. Me doy cuenta que no tengo ni puta idea de nada. Muchas veces no sé de qué coño hablan aunque, en mi fuero interno pienso que es mejor. Posiblemente, la realidad no la pueda aguantar. Y así me va. Voto según las cantidad de manos que se levantan antes que yo porque pienso que, seguramente estarán mejor informados que yo que soy el perfecto inerte inútil que les mira y se esconde en un bosque de brazos alzados. No entiendo nada. ¡Qué cojones es este galimatías! ¿Ellos saben realmente el nombre de sus hijos y con quién se acuestan, o no, cada noche? Yo lo preguntaría. Lo demás humo y pretenciosa vanidad.
Miedo a decir "No lo entiendo". Intento escuchar abriendo lo más que puedo mis orejas y mis oídos. Me pongo desde el primer momento en los huesos, carne y piel del que tengo enfrente. Veo el movimiento de sus labios ligeramente humedecidos por una lengua que juguetea a derecha e izquierda. Joder. No sé si está contento o triste. Eso me inquieta. Creo que está hablando de porcentajes estadísticos de ocupaciones ilegales de granjas de gallinas criadas en jaulas. Cómo tendrá que ser la vida de unas personas que les lleve a convivir con el olor nauseabundo se unas aves guarras. Sí, Las gallinas son muy, pero que muy cochinas las hijaputas. Luego me entero que no. Qué la ocupación es una cosa y que el radical veganismo crudífero es otra. Mientras tanto oigo, como valor añadido, la repercusión que tiene en la energia foltovoltaica que, por cierto, alguien conoce a un experto que pudiera hacer un buen precio porque, porque ya sabes que el futuro es algo que viene grande a todos los que dicen: "No tengo ni puta idea de lo que estás hablando y aun así soy feliz"
Las toallas ganan suavidad en la secadora. Secadas cara al sol se ponen más tiesas y rasposas, ideales para lijar paredes antes de aplicar el temple liso a todo. Quién sea asíduo de hoteles sabrá de lo qué estoy hablando. Consigues secarte porque no queda más cojones pero, en el fondo de tu corazón, añoras esa sensación de estado de bienestar y justicia textil que das al añadir una tapón de suavizante en la lavadora. Si despúes las secas debidamente, ellas nunca te olvidarán. Si lo haces así, te podrás secar las ingles sin temor a que una interfamiliar exfoliación-ni machista, ni feminista- acalle con su ignorancia el placer por la literatura del siglo XVII. Ni a Lope ni Calderón le hacían falta toallas aunque se cagasen en Felipe IV.
Para empezar: todos somos inmigrantes. Salimos del vientre de las madres que a su vez se fueron de las entrañas de las suyas y así hasta la eternidad. Salimos porque no tenemos otra opción. Somos extraídos para buscarnos la vida lo mejor o peor que sabemos o queremos. Mi experiencia pasa por bendecir de una forma atea a todas aquellas personas que, huyendo de la guerra del hambre, hacen todo tipo de trabajos que jamás haríamos nosotros por estar en la cima del primer mundo por ser una unidad de destino en lo universal. En el futuro, cuando alguna de esas personas os tenga que limpiar el culo y poneros un pañal por un sueldo de limosna, acordaros que sois víctima de una necesaria e incuestionable justicia poética. Lo harán con una sonrisa, aquella que le fue borrada en nombre de identidades inventadas y banderas secuestradas.
MARCELO CRIMINAL FT. NACHO VEGAS - EL DÍA QUE MURIÓ PEDRO SÁNCHEZ (2023)
Soy el perfecto inútil que no sabe ni poner un cuadro en la pared. Rezo a inexistentes dioses de fábula para que todo en casa se quede como esté. Procuro usar con extremado cuidado todo lo que tenga que ver con grifería, electricidad, albañilería, pintura, ebanistería... Cualquier ruido extraño por pequeño que sea me pone de los nervios. Tengo tipificados todos y cada uno de ellos. Si cruje levemente la tarima, si la nevera tiene lapsus eléctricos, si hay un hilillo de agua que sale por donde no debe de la alcachofa de la ducha, si un lavabo hace el amago de atragantarse. Uff. Una puta pesadilla. ¿Qué hago entonces? Pues llamar y poner un par de cervezas en lugar de velas al Santo Manitas que me devolverá la paz y el sosiego a mi vida. Si tuviese que matar a alguien o prostituirme para pagarle lo haría sin duda. Eso lo saben las carroñeras aseguradoras que se nutren de perfectos inútiles como yo.
Estoy aprendiendo a hablar solo. No creais. No es nada facil. Acostumbrado a escuchar el sonido y llevar el ritmo de los propios pensamientos me cuesta mucho verbalizar algo sin tener a nadie enfrente. Ni siquiera canto en voz alta. Solo tengo experiencias tántricas de ideas. Al exterior solo expulso vacío y la nada. Que el ruido y la voz sea de otros. Joder. ¡Qué egoista soy! Harto de estas pajas mentales intento frente al cualquier programa de noticias, contención para no expresarme en voz alta. Nada. No puedo oir mi propia voz hasta que algo intrafamiliar dentro de mi he hace gritar. Sí. Me escucho dentro de cuatro, seis u ocho paredes cagándome en los muertos de unos señores sacados de las peores pesadillas democráticas. Muchas gracias. De corazón os lo digo . Gracias a vosotros estoy en camino de algo. No sé de qué pero de algo. Seguro. Puedo hablar solo y he encontrado muchos matices retóricos en los insultos que os profeso en voz, muy, alta.
Andar o caminar no siempre es lo mismo. Yo ando o camino cuando me da la república gana. Lo cierto es que tengo que soportar al típico runner sesentón comatoso que me tiene que adelantar por cojones, cuando yo solo quiero enfocar la línea del horizonte. Deseo fervientemente que este hijo de absurda competición me sobrepase y así pasa. Luego bajo el ritmo porque disfruto de todos los bienes que el cielo me ofrece y, alzo la mirada. Anhelo que unas bolas chinas consigan que muchos biencasados intrafamiliares las utilicen y disfruten una a una, una a una. No hay, ni existen, las parientas, ni las jefas. Abomino y detesto esos conceptos asumidos por opiniones formadas únicamente de oídas en las tascas. Son solo sombras negras en lo más profundo de un sentido común dislocado. Sois unos mantenidos/as buscando alguien que explique vuestra frustación. Yo solo quiero sentarme donde haya sombra por unos pocos minutos.
No quiero que si tengo que aguantar a alguien, sea unos que dirijan mi vida. Sabéis que si te sientas en pelotas en un banco con tablones de madera en la base, posiblemente, vuestros escrotos no os dejarán levantaros al estar muy enganchados con el asiento. ¿Cómo le dices ésto a un allegado con normalidad? Joder y hostia puta. Hay que mirar a sus ojos. Uff. Hasta aquí hemos llegado. Es una verdad que no se puede soportar. ¿Cómo justificas que estés en pelotas sentado en un banco al aire libre aguantando las miradas de runners sesentones con ideología límite de 10 minutos. Encima orgullosos, de estar más depilados que tú. Si miro al suelo sé que nadie me engaña y puedo encontrar un euro o mierda de pomerania. Todo muy auténtico y real.
En el super toco la fruta con mimo y delicadeza sabiendo que es un producto no al alcance de todos. Investigo los albaricoques y cual es mi sorpresa al comprobar que están totalmente blandurrios. Otras manos que no son las mías los maltratan y los dejan malheridos desparramados, a veces, en lugares que no son el suyo. Pero no solo les pasa a ellos: naranjas, kiwis, manzanas se ven sometidos a vejaciones con golpes y uñas marcadas. Siempre he creido que si tienen que joderme lo mejor son los profesionales. Que vuelva el frutero tradicional que nos pese el producto y nos engañe como es debido.Además le puedes contar tus mierdas que jamás te dirá que está hasta los cojones de aguantar putas historias de males ajenos por un salario de esclavo moderno.
DOCTOR EXPLOSION - PALETO (THEY CALL ME COUNTRY) (2022)
Es difícil tener una opinión dispar e intentar debatirte a ti mismo frente a un televisor lleno de babas electorales. Ni siquiera me pongo de acuerdo a la hora de cambiar de canal. Es como una travesía de imágenes flasheadas que te taladran en el subconsciente. Sé que tengo mucha plancha televisiva pendiente pero me quiero dar una tregua antes de volver a streaming, torrents y demás. Es inútil. Intento reconciliarme con lo generalista pero es inútil. Es un entorno tan árido que el mero hecho de intentar hacer zapping en la TDT es una labor fatigosa. Posiblemente me falten unos pocoa años para acomodarme fielmente ante cualquier serie turca o rancionacional de aquí.Cuando llegue ese momento disfrutaré con mi mirada perdida esa melopea catódica de tertulianos renacentistas que escupen sabiamente consejos, normas de conducta y moralidades dictadas por San Dios del Gran Poder del Balance de Resultados. Externalizamos hasta los pensamientos y las disidencias. Somos la hostia.
Mientras tanto vere solo y exclusivamente lo que me dé la gana en mi particular y exclusivo underground de andar por casa. Por desgracias, en este mundo nadie me hará dudar. Me quedaré con mis verdades absolutas.
Alojarse en un hotel es entrar en un portal interdimensional. Nada más abrir la puerta miramos a todos lados y después intentamos hacer unos cálculos mentales si lo visto corresponde con las estrellas contratadas en un precio marcado a fuego en el culo. Decimos: "Sí. No está mal. Hay una cama con supuestas almohadas y la colcha pasó el test del CSI". El mando a distancia lleno de mierda está atado al cabecero de la cama cuando lo que me gustaría es estar yo en su lugar para que me fustiguen a golpe cilicio por estos pensamientos íntimos y candenciosos.
La hora de la ducha puede ser la más traúmatica si eres una persona de bien mínimamente higíenica. ¿Cómo coño saldrá el agua? ¿Cómo hostias funciona el agua fría y la caliente?.¿Necesitaré piolet para llegar a la bañera? Si no vas preparado lo llevas claro. Si esperas que te doten de jabón, gel, champús estás jodido. Apenas te darán, como fue mi caso, un sobre con gel de baño que te permitirá asearte el huevo izquierdo. El derecho para mañana cuando lo repongan el sobrecito. Lo bueno es que con las toallas te podrás exfoliar todo el cuerpo hasta hacer desaparecer la dermis para renacer como un hombre de Vitrubio que reflexionará la razón porque somos una de las más mayores potencias turísticas.
De un día para otro aparecieron sin pareja 7 (¡siete!) calcetines. No podía explicármelo. No hace poco los vi a todos con sus parejas juntitos y felices compartiendo cajones y naftalinas. ¿Qué pudo pasar? Siempre los cuento y está claro que siempre los pierdo. No tengo mascota ni ganas. Puede ser que la lavadora sea un vórtice que los lleve a realidades y mundos paralelos. Allí harían buenas relaciones con otros pares tan huérfanos y tan exactamente iguales a ellos. Pero ¿mientras tanto? ¿qué queda aquí? Siete solitarios queriendo entrar en algún otro remolino cuántico para quedar yo al final sin ninguno. Por ahí no. Pondré la lavadora sin nada: sin suavizante ni Sanitol higiénico ni pollas (young little chicken women) with vinegar. Invocaré con el Necronomicón en la mano para que regresen de una puta vez a golpe de centrifugado. A ver si así tengo suerte.
LOS MEJILLONES TIGRE - DESTRUYE AL INFLUENCER (2023)
Estuve viendoEllas hablan (Dir.
Sarah Polley 2022) y 20.00 Especies De
Abejas. En el primer caso estuve solo. Totalmente solo en la sala. Ya. Ya sé
que la sesión de las 16:00horas y en
VOSE tira para atrás a cualquier amante de multiversos hediondos y vacíos Pero
fui feliz. Una película que, encima optóy ganó un Oscar al mejor guión adaptado. Digo esto como reclamo a todos
aquellos que van al cine motivados por los premios y honores. Pero ni así. Lo
mismo me paso con 20.000 Especies de Abejas (Dir. Estíbaliz Urresola 2023) De
nada sirvió que esta película viniese avalada por el Oso de Plata en Berlín a
la mejor interpretación protagonista. Éramos tres en la sala y las otras dos
personas farfullaban al final que. “Esta bien pero un poco lenta”.Joder. Yo cuando voy al cine jamás tengo
prisa. Parece que no somos capaces de dejar aparte nuestras neuras y dejarnos
llevar en un viaje de historias
reconocibles en argumentos y personajes. Si no te gusta cómo se cuenta, pues, lo
criticas pero jamás digas eso tan rancio de que es lenta. Lentas son las
neuronas quepermiten dar opiniones a
coincidentes del cine, no a expectadores. Pero si con ello contribuyen a que otro
tipo de cine exista, estaré encantando y aplaudiré cada vez que digáis que una
película es lenta. Lo que importa es que paguéis por estas películas y si es sin ofertas, mejor.
Jamás me voy de casa sin la cama hecha. Si hay sábana, manta y colcha cuesta más, es la verdad. El puto edredón es más fácil pero maldigo el momento de su lavado porque después hay que colocarlo y para eso el CHAPGPT no tiene ni puta idea y mira que lo he mirado. Joder, encima hay que plancharlo después. Apaga y vámonos. Sudores, agobio y sumisión. Eso sería motivo sobrado de otra entrada.
Siempre antes de empezar a alisar sábanas, colcha y demás se ventila debidamente la habitación y se despoja para su oreo la cama aunque el 50 por ciento esté alisado y limpio desde hace tiempo. Los adornos y demás que coronan un lecho bien formado y estético es otra cosa. Cojines y almohadas se pierden en una deriva igual que El Holandés Errante. Posición, diámetro y longitud cuentan sin pensar que, en algún momento de la vida habrá que lavar las fundas de todo eso.
A veces salgo y pienso cómo estará. ¿Me habré olvidado? Si es así pienso en la vergüenza de volver y ver en el dormitorio una cama con la firma de un médico. ¿Realmente me importa? No. Para nada. Pero, me jode pensar que me tengo que acostar sobre los restos y desechos del día anterior. Es como empezar un nuevo día sin acabar el de ayer. Puede que esté bien para algunos nostálgicos pero creo que hoy yo no estoy por la labor.
El vacío puede ser algo parecido un era o
un fue. Puede ser una puerta cerrada a
nuestras espaldas mientras miramos a un frente donde no hayhorizonte. Quizá sea un reflejo de la no
existencia. Es ese reflejo de luz que percibimos al cerrar los ojos y sentimos
que estamos flotando en un mar de intensa oscuridad. Todo no es más que un interruptor de On/Off simple y llanamente. Estamos hechos de ausencias y corazas llenas
de vacíos que intentan resistir los histéricos entusiasmos que nos barnizan y
hacen nuestra vida más soportable.Llenamos esos envoltorios blindados con recuerdos vividos o no,
inventados por unoo ideados por otros.
Intentamos desalojar esa vacuidad con convencimientos y seguridades terapéuticas.
Nos pasamos la vida buscando un rato de felicidad pero, la felicidad si hay, es
una sensación que solo vive en el pasado. En el presente no somos conscientes
de ello quizá porque estamos ocupados en otras cosas más transcendentales.
Mientras tanto el eco de mis
palabras rebotan en el vacío de conversaciones conmigo mismo. Ni aun así
consigo llegar a un acuerdo. Hasta dentro de mí estoy polarizado. El signo de
los jodidos tiempos.
Tristezahasta ahora jamás me insinuó ni me enseñó la vida de mierda que tengo. También me enseñó
que la de cualquiera no difería en mucho de la mía. Existencias sometidas en
espera de cualquier oferta inventada porAmazon o marcadas por el piloto automático de la cantidadde años que muchos pasan como un alarde para audiencias convencidas de
antemano. Para ellos son una simple competición. Piensan que los demás somos un
número a batir y superar. Soy un oído sordo en mitad del camino escuchando
conversaciones íntimas conmigo mismo.
Tristeza me habla y yo estoy de espaldas en el espejo y miro lo que me enseña.
Mis ojos son un reflejo húmedo del pasado. Mi sonrisa es un breve yleve trazo horizontal de un lapicero HB con
goma de borrar. Estoy todavía. Tristeza me agarra por los cojones y yo me
retuerzo. Abro la ventana. Dejo airear mis mierdas que sé que volverán o no.
Allá ellas. Beso una imagen esposado por ella. Mis brazos están inmóviles.
Intento acercarme y parece que haré un salto de esquí en año nuevo. No tengo
brazos ni piernas y, sinembargo, quiero
abrazar y besar ese eco, ese reflejo al que pregunta. No hay nada que hacer.
Por la noche tristeza me acunará y yo me meteré los dedos en mi garganta para
intentar vomitar encima de ella. Jamás lo consigo. Así un día y otro
y otro y otro. Cuando menos se lo esperé le llenaré con un
impulso descontrolado de vida en toda la cara.Pero eso será, o no, en otro instante. Tal vez, acaso,pudiera ser, ya veremos, yanos vemos, escríbeme, nos llamamos, cuando
llegue te digo algo….