Dejarse vivir a velocidad de crucero cuando un día más otro son dos pero suman uno. Sabiendo que las olas de calor añaden un plus de sudor corporal añadido en aquellos solidarios que usan el agua lo justo. Pasar por delante de ellos es dejarse morir. Es como suicidarse por donde no cubre. Si es un esporádico y maldito runner que se te cruza, ya sabes el tsunami que te viene. Pero si es un habitual en un ascensor a las ocho de la mañana ahí ya jugamos en otra liga. Joder, puto imbécil, quiero seguir dejándome vivir y tú me lo impides terrorista de hammam
BIZNAGA - DOMINGO ESPECIALMENTE TRISTE (2022)
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