No voy a hablar de la mili. Ni de la vivida obligatoria ni la profesional. Conceptos como insumisión y objección morirán en el lecho del olvido. Y bien enterrados estarán. Se acabaría la idealización y el ensoñamiento de unos meses de libre existencia robados a unos pobres desgraciados. Esos cansinos boomers que no se cansan de repetir en aniversarios, cenas y partidas de mus lo mal que lo pasaron pero lo mucho que disfrutaron haciendo sufrir a seres inferiores que lo único que tenían inferior era el reemplazo.
No se os ocurra mencionar en vuestra puta vida la palabra servicio militar delante de ellos. Os cogerán de rehén y os absorverán el ánimo hasta provocaros un suicidio emocional. Por eso, hablar de estas mierdas es hacer el juego a un tiempo y unas situaciones que jamás deberían haberse producido. A no ser que seas (son legión precisamente) de los que llevan por bandera y estandarte eso de jodido pero contento.
BIGOTT - BACK TO NOWHERE (2024)