Andar o caminar no siempre es lo mismo. Yo ando o camino cuando me da la república gana. Lo cierto es que tengo que soportar al típico runner sesentón comatoso que me tiene que adelantar por cojones, cuando yo solo quiero enfocar la línea del horizonte. Deseo fervientemente que este hijo de absurda competición me sobrepase y así pasa. Luego bajo el ritmo porque disfruto de todos los bienes que el cielo me ofrece y, alzo la mirada. Anhelo que unas bolas chinas consigan que muchos biencasados intrafamiliares las utilicen y disfruten una a una, una a una. No hay, ni existen, las parientas, ni las jefas. Abomino y detesto esos conceptos asumidos por opiniones formadas únicamente de oídas en las tascas. Son solo sombras negras en lo más profundo de un sentido común dislocado. Sois unos mantenidos/as buscando alguien que explique vuestra frustación. Yo solo quiero sentarme donde haya sombra por unos pocos minutos.
No quiero que si tengo que aguantar a alguien, sea unos que dirijan mi vida. Sabéis que si te sientas en pelotas en un banco con tablones de madera en la base, posiblemente, vuestros escrotos no os dejarán levantaros al estar muy enganchados con el asiento. ¿Cómo le dices ésto a un allegado con normalidad? Joder y hostia puta. Hay que mirar a sus ojos. Uff. Hasta aquí hemos llegado. Es una verdad que no se puede soportar. ¿Cómo justificas que estés en pelotas sentado en un banco al aire libre aguantando las miradas de runners sesentones con ideología límite de 10 minutos. Encima orgullosos, de estar más depilados que tú. Si miro al suelo sé que nadie me engaña y puedo encontrar un euro o mierda de pomerania. Todo muy auténtico y real.
EL COLUMPIO ASESINO - DIAMANTES (2023)
No hay comentarios:
Publicar un comentario