Nosotros no somos inmortales (lo fuimos) La arrogancia nos escudaba ante las actualidades. Creíamos que la vida era algo que nos sobrepasaba pero que jamás nos tocaba. Y era verdad. Nos escondíamos detrás unas columnas de despreocupación mientras la realidad siempre era cosa de otros. La palabra dolor pertenecía a un vocabulario de una lengua que no entendíamos. El compromiso y las traiciones eran solo con nosotros mismos. El centro del universo nos protegía y, giraba alrededor de nuestros sueños ególatras con un chasquido de dedos o una mirada de soslayo. Y así tenía que ser. Ahora nos conformamos con quitar velas de las tartas de cumpleaños para que el soplido sea más leve.
JOHN CALE - HOW WE SEE THE LIGHT (2024)
No hay comentarios:
Publicar un comentario