domingo, 14 de mayo de 2023

Mi mascota se llama dolor

Mi mascota se llama dolor y necesito pasearlo a diario. Quiere aire fresco y caminar, correr por espacios abiertos. Necesita mirar a los ojos a otras mascotas como él. Necesita afirmarse y ver que no está solo. Siempre ve a otros dueños sacando a uno como él a la calle, al caos, al infierno de vidas sometidas por el vacío y la tristeza. Piensa que está hecho, como todos, de ausencias y eso le enaltece, le hace grande e importante. Le hace pensar que es lo único que mueve  y motiva a las insignificantes vidas que formamos esta absurda alienación.

Por la noche volvemos a casa. Le alimento lo justo porque, a veces, amanece con más peso aunque le dé poco alimento. Otras veces, le cebo compulsivamente por inercia. Como si pretendiese que fuese mi eterno compañero de viaje. Ese al que nada pido y todo lo da. El concepto todo es demasiado grande para abarcarlo. Casi como la eternidad. Por eso, hay veces que me da miedo. Aunque se levante famélico y débil y piense que ya estoy preparado para meterle en la pequeña cajita que le tengo preparada, al final intento engañarle. Pero siempre se busca la vida para nutrirse el solo. Es muy listo el cabrón aunque yo esté al  acecho siempre me está mirando con una falsa sonrisa. Seguramente un día de esos en uno de los paseos le arrincone y en un despiste pueda conseguir que entre en esa pequeña cajita fabricada a mano  para que, por fin, me la puedan implantar en cualquier lugar cercano al corazón. Por favor, que no esté demasiado cerca no vaya a ser que los latidos le despierten y para qué queremos más.

 ARDE BOGOTÁ -  LOS PERROS (2023)

No hay comentarios:

Publicar un comentario